miércoles, 10 de diciembre de 2008

Los detalles de lo cotidiano

Los detalles de lo cotidiano


Desde el primer momento en que abres tus ojos en la mañana, puedes
programar positivamente tu día; debes darle gracias a Dios por el descanso
recibido y aprovechar uno de los más grandes poderes que nos ha sido
concedido a los seres humanos: el poder de elegir.

Podemos creer que todo lo que la vida nos ofrecerá mañana es repetir lo
que hicimos ayer y hoy. Pero, si prestamos atención, vamos a darnos
cuenta de que ningún día es igual a otro.

Cada mañana trae una bendición escondida; una bendición que sólo sirve
para este día, y que no puede guardarse o desaprovecharse. Si no usamos
este milagro hoy, se perderá.

Este milagro está en los detalles de lo cotidiano; es preciso vivir
cada minuto, porque allí encontramos la salida de nuestras confusiones, la
alegría de nuestros buenos momentos, la pista correcta para la decisión
que ha de ser tomada.

No podemos dejar nunca que cada día parezca igual al anterior porque
todos los días son diferentes.

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