miércoles, 10 de diciembre de 2008

CONTROLE SU ENOJO

CONTROLE SU ENOJO

CONTROLE SU ENOJO
Todos nos enojamos. El enojo puede ser provocado por algo que
otra persona hizo (o dejó de hacer) o bien por algo que nosotros hicimos.

Una reacción muy común ante el enojo, es "taparlo". Cuando usted
hace esto, en realidad le pone una tapa y lo transforma en algo muy
poderoso (como el vapor en una olla a presión). Si no tiene una válvula de
seguridad para desahogarse, experimentará un tremendo aumento de
presión dentro suyo, que le producirá una explosión emocional, una implosión,
o algún otro tipo de avería. La manera de evitar esto es tener una
salida para esa ira.

A continuación, le proponemos un método de "descompresión", que
consiste en aprender a manejar el enojo. Esto no quiere decir hacerlo
crecer dentro suyo, para luego soltarlo en forma de venganza sobre
alguien. Implica reconocer que está enfadado o disgustado, enfrentar sus
sentimientos y hablar acerca de ellos...

Si llega del trabajo a su casa de mal humor, usted ya sabe que
será facilmente irritable. Entonces, en lugar de permitir que sus
emociones crezcan y hagan erupción, hágalas salir de una manera controlada,
expresándolas verbalmente ante su familia. Podría decir -por ejemplo-
"Estoy de muy mal humor. No es su culpa. Es mía. Entré por esa puerta
sintiéndome mal, así que cuídenme un poco mientras me relajo". Esto exige
unos 5 o 10 minutos de autocontrol y luego, la emoción negativa se ha
ido.

Una de las maneras aceptadas para aliviar el estrés es hablar en
voz alta con sí mismo. El sonido de su propia voz, combinado con el
alivio de expresar sus sentimientos (Por ejemplo: "me siento estresado")
impide que la tensión se acumule dentro suyo. Además, esto tiene la
ventaja suplementaria de dejar entrar a otras personas en sus emociones, de
tal manera que ellas no se sorprenderán si usted manifiesta algún
arranque súbito.

Sentir ira es normal. Es la respuesta ante tal sentimiento lo que
marca la diferencia. Muy a menudo el enojo es acompañado por
pensamientos de revancha: puede motivar a una persona a odiar, fastidiar,
humillar, criticar u ofender a otra. No permita que un sentimiento "normal"
devenga en una respuesta "anormal".

En cambio, después de que haya reconocido que se siente enfadado
o perturbado, dígalo. En un principio, esta charla debe ser con usted
mismo. Admita que está enfadado, no por lo que alguien hizo o dijo, sino
debido a cómo usted reaccionó ante lo que ellos hicieron o dijeron.

Acepte el hecho de que ninguna persona puede hacerlo enojar, o
estar feliz o triste. Nadie puede fabricar una emoción dentro de otra
persona. Usted es el único que tiene el poder para crear una emoción
dentro suyo. Y por el mismo motivo, sólo usted es el único que puede
disiparla.

Pregúntese qué efecto tiene en su vida el comentario, o acto, de
la persona con quien se enojó. ¿Cómo cambiará su situación financiera,
personal o comercial? ¿Cuán importante será este hecho dentro de un
año? Estas preguntas ponen las cosas en perspectiva y generalmente le
quitan magnitud al comentario (o acto) que lo encolerizó, transformándolo
en algo de menor importancia.

Luego, confronte a la persona. Dígale que se siente enfadado,
herido o fastidiado debido a su comentario o acto. Explique el porqué.
Usted podría sorprenderse de la respuesta: podría descubrir que interpretó
mal las palabras o los motivos de la acción de la otra persona. O
quizás ella está arrepentida por haber actuado sin pensar -o por haber
respondido tan emocionalmente- y se alegra de tener una oportunidad de
disculparse.

No avance con furia ciega, ni permita que tal emoción se acumule
dentro suyo, perjudicándolo y dañando sus relaciones. Hable primero con
usted, y en segundo lugar con el supuesto ofensor. Y sobre todo, hágalo
rápido.
"No dejes que el Sol se ponga
si todavía estás enojado."

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